Cuando llegué a Dochmart, tenía claro que la construcción era un sector enorme, lleno de oportunidades… pero no imaginaba cuánto esfuerzo se pierde cada día en resolver lo más básico: pedir, confirmar y recibir concreto.
Salí a la calle, hablé con contratistas, con jefes de obra, con proveedores… y todos me contaron la misma historia: “Pedimos el concreto por teléfono, a veces por WhatsApp, y si algo cambia, se vuelve un caos.”
Y sí, el caos está en todas partes. En los mensajes que se pierden, en las órdenes que se nunca llegan, en los camiones que llegan tarde, en los reclamos sin registro. Todo se hace de manera manual: cotizaciones, facturas, bitácoras, entregas.
Una cadena enorme que funciona… pero a que costo de tiempo, paciencia y muchas frustraciones.
Ahí fue cuando entendí el valor real de Dochmart. Esta plataforma no solo vende concreto: resuelve uno de los dolores más grandes del día a día en obra.
Con Dochmart, los contratistas pueden:
Y lo más importante: evitan el desorden.
El tiempo que antes se iba en llamadas, confirmaciones y correos, hoy se transforma en control, trazabilidad y eficiencia.
La construcción en México sigue siendo una industria profundamente manual. Pero Dochmart demuestra que la digitalización no tiene que ser complicada ni costosa. Basta una plataforma confiable, accesible y pensada para el trabajo real —el que se hace bajo el sol, entre varillas y concreto— para marcar la diferencia.
Hoy puedo decirlo con certeza:
Dochmart no solo conecta a proveedores y contratistas. Conecta el trabajo de la obra con la era digital y eso lo cambia todo.
👉 Conócelo en www.dochmart.com